miércoles, 29 de julio de 2009

I need u tonight and forever...

¿Por qué me levanté llorando esa noche buscando frenéticamente tu mano?
Si, por que soñé que de nuevo me quedaba sola. soñé que nada iba a tener sentido de nuevo.
Todavía lo recuerdo…
Era un día lluvioso y todo olía a alcohol. Tu ropa, mi ropa, tu boca, la mia, sin duda. el auto. Y las dos personas completamente ebrias que iban manejando el auto, riendo y bebiendo aún mas alcohol. ¿cabía mas?
Estabas abrazado a mi acariciando mi pierna casi desnuda. La minifalda que esa noche lucía te dejaba acariciarla completa. Yo no te decía nada. ni siquiera podía respirar cuando te tenía tan cerca.
Estaba asustada. Aun que tus brazos me arropaban, yo sentía miedo. Descontrol. No sabía que hacer, y mucho menos como reaccionar.
Pero lo tendría que haber pensado antes. Debería haber manejado yo. Tampoco tenía tanto alcohol. Esas cosas no me gustaban.
Pero cuando quise decir que era mejor que yo maneje, el auto impactó contra algo y con total rapidez empezó a dar vueltas.
Aterrizamos de costado. De mi costado. Cuando pude observar sangre. Eso fue lo último que vi. Sangre.
Abrí los ojos adolorida y cansada. Me sentía mal, vacía y estaba sola.
Estaba con la palabra a la que le tenía más miedo: soledad. Empecé a gritar. ¿Qué era lo que había pasado?
Entró una mujer, una enfermera. Mi mamá, antes de dejarme, era una. Ella sonrió. Ellas siempre lo hacían. Intentaba no llorar ante el recuerdo de mi mamá. Solo fue una mujer que me dejó en mi peor momento.
- Todo está bien. No ha pasado nada. No tiene ninguna lastimadura –dijo.
No recuerdo que palabras usó. Solo se que me dijo que dos de las cuatro personas que viajaban, habían muerto. Es un recuerdo para no recordar.
Enseguida pensé en ti. En tus labios, en tu sonrisa, en tu manera de cuidarme, y en todas las cosas que tenía pendiente para decirte.
¿Habías muerto? ¿Me habías dejado?
Llevábamos tres meses de novios. y yo, te quería. Y mucho.
No pasó mas de dos semanas cuando la puerta se abrió sorpresivamente y entraste tu, ya algo sanado, con pocas lastimaduras y corriste a abrazarme. Yo poco podía moverme. Tu cuerpo había impactado contra el mío con toda la fuerza en el accidente y tenía demasiadas lastimaduras.
Me abrasaste fuerte y comenzaste a llorar. No quería recordarlo. pero te dolía tanto como a mi. el chico que manejaba era tu mejor amigo, y mi hermano.
Te abrasé fuerte intentando calmarte. Mi pena solo arruinaría todo.
Pero juntos nos repusimos. E íbamos a estar juntos para siempre.
Pero esa noche cuando busqué tu mano, se me vino una palabra a la cabeza.
F A N T A S Í A
Que hermoso que era soñar. Que feo que era levantarse. Que doloroso era darse cuenta que todo era un sueño. Que feo que es, estar solo.

La puerta se abrió de la nada y yo giré la cabeza.
Tu entrabas con un vaso de chocolatada, como siempre. ¿Cómo no lo recordé?
- Kell –susurré.
Te asombraste al darte cuenta que estaba levantada. Tenías una galleta de chocolate en la boca, sin morderla, sosteniéndola. Estiré la mano para agarrarla. La mordiste y puse la otra parte en mis labios para comer una partecita. Te lo quise devolver, tu lo tomaste y me lo volviste a dar en la boca. Reí. Lo comí para darte el gusto. Pero no entero. Lo otro lo comiste tu.
Te abrasé. tenías el pecho caliente. ¿Cómo podía ser? ¡Estábamos en invierno! Me abrasaste para contenerme. Que me levante a la noche solo queria decir algo.
PESADILLAS.
- Pensé que estaba sola. Que nunca habías estado con migo –dije y lo miré.
Los ojos azul cielo me inundaron. Besaste mi frente con suavidad para calmarme y acariciaste mi cabeza.
- Jamás te dejaría sola –dijiste tu-. Nunca, Cathy. Tú tampoco me dejaste a mi.
- Lo se –susurré.
Te abrasé fuerte y te besé el pecho. Todo había sido duro para ambos.
Tu acariciaste mi cabello y yo estiré la mano para tocar lo corto que llevabas el suyo. Te quedaba lindo.
Me empujaste a penas para que te lo mire y me diste un poco de tu chocolatada caliente. La bebí con gusto. La necesitaba.
- Te amo –dije yo y me miraste desconcertado. Como si no me entendiras.
Nunca un te quiero. En ocho meses que llevamos juntos. Sabes que soy algo fría y tímida, nunca me exigiste nada, pero esto te sorprendió.
- Te amo mucho –lo miré-. El día que… que tu sabes. Ese día. Pensé que habías muerto y tenía tantas cosas para decirte. Aun tengo muchas más. Jamás te las dije, Kell. Pero te amo. Te amo mas que a mi misma. Me hace feliz levantarme y verte a mi lado. y me pone muy mal cuando no te encuentro. Pienso que todo era un sueño.
- Cathy –susurraste.
- No pido que me des nada. No pido que me digas que me amas si no lo sientes. No pido nada. Solo pido que seas tu mismo. Por que es así como me enamoré de ti. Siendo tu. Y… solo espero que yo siendo yo no haya arruinado nada. no me lo perdonaría.
- Yo también te amo –dijiste con una sonrisa como si no hubieses escuchado lo último.
Sonreí enormemente y me acerqué a besarte.

Yo sabía todo lo que te gustaba a ti que me siente el tu falda haciéndote sentir que solo era tuya. Es que… solo soy tuya. De nadie mas que tuya. Eso lo supiste siempre. Me abrasas, me besas, me mimas, me acaricias. Me haces sentir única. De una manera que jamás me sentí. Me preguntas una y mil veces si estoy segura. No puedo estar tan segura al decir si, al hacer el amor. Tu cuerpo con el mio hacen como si fueran solo uno. Nada mejor. Nada.
Esa conexión electrizante que larga tu cuerpo al estar en contacto con el mio. Y alrededor… FUEGO. Todo era deliciosamente bello. Tu cuerpo era deliciosamente hermoso.
Y aún lo es. Aún ahora ya. Ocho meses después de empezar a ser novios, era la primera vez que hacíamos el amor. Todavía ahora esa conexión se notaba. Que después de hacer el amor con todas las letras, te quedaste dormido sobre mi pecho, por que estabas muy cansado, mientras me acariciabas la cintura. Si estarías despierto no lo haría. Tu lo sabes bien. pero la fuerza me ganó y tuve que desatar la sabana de nuestros cuerpos para apreciar lo bello del tuyo. Justo yo que hasta me da vergüenza verte sin remera. Pero te gusta que te mire. Y a mi mirarte. Y esta vez, nadie me iba a privar. Solo pienso que haría si tu no estarías a mi lado. Ser una persona sexualmente infeliz, sin duda. Pero sería la persona con menos felicidad en el mundo. Por que eres tu quien llenas mis días de sol. Te tapo. Hace frío y te besó los labios. Tu sonríes. Creo que también te hago feliz a ti. Y eso, me gusta.

lunes, 13 de julio de 2009

La otra mitad de mi, la que duele...

Florencia. La que florece con su belleza.
Una forma de decir que hay una chiquita corriendo con una canasta esparciendo amor. ¡Un invento barato!
Mi definición de Florencia: Guerrera materialista que hace todo por ganar.
Florencia es una chica que va por todo lo que quiere. Dinero, poder, belleza por fuera. Y cueste lo que cueste, de a poco, lo consigue. Ella será una mujer respetada, admirada. Admirada por aquellas personas que no entienden el significado del amor propio. Florencia no tiene amor propio. O su propio esta tan vacío de cosas que importan, que no puede tenerlo. Ella quiere lo de afuera. No quiere ser un ángel, una chica buena, una dulzura, quiere ser una mujer bellísima, de las cuales matan con solo mirar. Florencia cree que puede mover un dedo, y mover el mundo. Florencia no se da cuenta que eso es imposible sin sufrir consecuencia. Pero Florencia diría que ella da todo por mover al mundo con una mirada, con un dedo, con un pedido. Florencia cierra los ojos y lo único que ve es negro. No ve estrellas, amor, cariño. No ve a la gente que la acompaña. No ve a quienes dieron todo por ella. Florencia solo ve su espejo, y lo que ella quiere lograr.
Florencia quiere que mañana se ponga los zapatos más caros y preciosos. El vestido negro mas ajustado y fino. Se peine de tal manera que haga que su mirada resalte. Y que todo el mundo se de vuelta a mirarla.
Florencia no quiere levantarse una mañana abrazada a sus hijos, con un marido bueno y cariñoso. Florencia no quiere trabajar poco para poder estar con su familia. Florencia no quiere pasarse el día mirando inútiles fotos familiares.
Florencia quiere todo el lujo. Pero solo para ella.
Florencia quiere ser la mala de la película. Quiere ser alguien que al final se quedaba solo, por que no cambia. Florencia quiere tener el poder de ser respetada.
Florencia no sueña con ser Gabriella, de HSM, quería ser Sharpay. Florencia no quiere ser Bella, quiere ser Rosalie. No quiere ser Michie, quiere ser Tess. Florencia quiere ser una plastica, una pink lady. Florencia, lo es.
Florencia no quiere un hombre romantico, quiere a un hombre frío. No quiere a alguien con quien vivir, quiere a alguien con quien convivir. Florencia no quiere un hombre que le regale rosas, bombones. Quiere a alguien que le regale un auto.
Florencia no recibe llamados. Ni cartas. No existe el día del amigo ni el de los enamorados. Florencia no cree en el amor a primera vista. No cree en la amistad para toda la vida. No cree en el matrimonio, en la fidelidad, en el compromiso. Florencia no cree en las películas mas bellas y tristes. Florencia no cree encontrar a nadie como ella. Florencia sabe que se va a quedar sola para toda su vida. Solo con ella. Tal vez, con un gato de Rusia. A Florencia no le gusta el rojo pasión, le gusta el rojo sangre.
Florencia no quería ser una comedia dramática y romántica. Florencia quiere ser un policial, en el cual levanta un arma y mata al primero que se le cruza en el camino. Florencia cree que es invencible. Florencia se equivoca demasiado.
Florencia llora la perdida de dinero. Florencia sufre cuando no puede ser respetada. Florencia sufre cuando mira a su alrededor y se ve sola. Florencia sufre cuando no puede llamar a su mejor amiga y contarle lo mal que a veces se siente, por que no tiene una.
Con los años, con los rechazos, Florencia se va haciendo una chica mas dura. Tiene una sonrisa de plastico, una mirada de odio, una roca de corazón, y el miedo a pederse ella misma.
La Florencia que nació, murió cuando su vida empezó a cambiar en torno al dinero. Florencia se ama a ella misma.
Florencia va a morir siendo joven, por que los viejos envejecen con el amor y la sabiduría que le da la vida. En su velorio, no va a haber nadie. Por que ella no se lo merece.
Florencia se saca los anteojos y solo ves un mundo vacío por dentro. Pero si mirás dentro de su cartera, podes encontrar el dinero que desees, por que es lo único que lleva por dentro. Florencia no quiere ser feliz, quiere ser rica. No quiere ser buena, quiere ser linda. Florencia no quiere ser dulce, quiere ser dura. Ella no quiere generar amor, quiere generar miedo.
Florencia de verdad existe. ¿No es triste ser yo?